miércoles, 24 de febrero de 2016

Mirada de hermano

Más allá de la mirada física, existe otra mirada: la mirada existencial, la forma con la que nos situamos ante la realidad, la nuestra y la que nos rodea. Una mirada que vamos adquiriendo, aprendiendo en nuestro proceso de crecimiento humano, que se va moldeando a través de nuestras experiencias vitales.

¿Quién no ha pasado por situaciones que han significado un antes y un después en la vida, que han provocado un cambio en nuestra forma de estar, de pensar, de vivir, de mirar?

A Francisco de Asís este cambio se le dio en el momento justo en que no sabía qué hacer con su vida. En la convivencia con los leprosos comenzó todo. Desde la evidencia de su propia impotencia para amar, para cambiar la mirada sobre aquellos leprosos, Francisco descubrió el don de la conversión, la gracia de Dios que transformará para siempre su mirada en "mirada de hermano". 
"El Señor me dio a mí, el hermano Francisco, el comenzar de este modo a hacer penitencia: pues, como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo ver a los leprosos; pero el Señor mismo me llevó entre ellos, y practiqué con ellos la misericordia. Y, al separarme de ellos, lo que me parecía amargo se me convirtió en dulzura del alma y cuerpo; y después de un poco de tiempo salí del mundo". (Testamento, 1-3)
"Mirada de hermano", es el título del nuevo libro de la colección "Minor" que acabamos de publicar. En él, Javier Garrido, franciscano, nos acerca a Francisco de Asís, más concretamente, a su "mirada de hermano". A la luz de sus escritos nos ofrece resonancias y reflexiones en torno a este tema de la fraternidad, que los atraviesa de principio a fin.

El libro está dividido en dos partes: 
  • La gracia de ser hermano: la fraternidad como don y vocación. 
  • Vida de hermano: cómo llegar a ser "hermano". Sintió la llamada a ser hermano, supo ser hermano y nos enseña a ser hermanos.
"Recobrar la imagen de Francisco como hermano es un paso que parece insignificante, pero tiene altas resonancias. Francisco es de los nuestros, y no por eso deja de ser modelo de vida y maestro. al revés: necesitamos bajarlo a nuestra medida para aprender otra medida, la de Dios". (Pág. 103-131)

0 comentarios :

Publicar un comentario