miércoles, 28 de septiembre de 2016

Aprender a vivir con Francisco de Asís: Vivir con fundamento

¿Quién no ha hablado u oído hablar de la crisis? Nuestra sociedad está en crisis, nuestro país está en crisis, nuestro mundo está en crisis. Hay muchas clases de crisis, aunque la que más ha ocupado nuestro tiempo últimamente ha sido la crisis económica. 

Pero ¿y la crisis de valores? ¿Acaso no es tan importante o más? Porque sin valores ¿cómo vamos a crear una economía más justa?; ¿cómo vamos a hacer posible una convivencia en el respeto, la libertad y la paz? Y sin una buena tierra donde hundir las raíces de nuestra existencia ¿cómo encontrar los verdaderos valores?

Seguimos celebrando la novena a San Francisco de Asís de la mano del libro de Joxe Mª Arregi, “Aprender a vivir con Francisco de Asís”, Ediciones Franciscanas Arantzazu 2013, porque creemos que Francisco de Asís nos puede ayudar a "vivir con fundamento”:

"Mi Dios y mi Todo” (Francisco de Asís)

“En estos tiempos en que se discuten todos los valores que permiten dar sentido a la vida, la tarea más urgente del hombre moderno es la búsqueda de un suelo firme donde afianzar sus pasos” (Marcel Legaut). La frase de Marcel Legaut, ese gran pensador que ha buceado tan honda y bellamente el ser y misterio humanos, expresa muy bien lo que para mí significa la expresión “vivir con fundamento”. No se trata de aprender solamente a vivir la vida más o menos ordenadamente, sin extravagancias o atropellos; se trata de encontrar fundamento, una base, un suelo firme, algo, alguien, en quien poder confiar y descansar la propia existencia y pertenecerle. Se trata de dar con la razón de ser de la existencia personal, con aquello que, a la postre, será la razón de ser de lo que hacemos y padecemos, de lo que esperamos, soñamos y también de lo que amamos.

Si algo nos aporta Francisco de Asís, y el franciscanismo, es precisamente esto: fundamentos de la existencia. Y en este sentido el franciscanismo sigue siendo actual porque responde al hambre y sed del hombre moderno, que no es sino hambre y sed de sentido y de perpetuación.

Francisco de Asís ha quedado para la historia como “il poverello”, como el cantor de la creación y el pacificador del “hermano lobo”. Pero, a mi entender, su herencia no es principalmente esa. El fundamento de la existencia de Francisco fue una relación, un amor: la persona de Jesucristo; y también una palabra: el Evangelio escuchado, admirado y seguido. ¿No es una relación lo mejor que puede pasarnos en la vida? Y ¿no comienza toda relación con una palabra?

Francisco de Asís fue, por encima de todo, un hombre cogido por una relación: “Mi Dios y mi Todo”; enamorado de una persona: Jesucristo pobre y humillado. Él fue su fundamento, su gozo, su seguridad y su futuro. Y de ahí arranca todo el resto de valores, vivencias, aportaciones y opciones.

“Se me ha pasado la vida y lo tremendo es que no he hecho nada que merezca la pena y me encuentro vacío”. A menudo esta es la sensación que nos queda en la vida: la vida se nos escapa y echarnos atrás es imposible y hacia el futuro no vemos horizonte. A menudo nos falta algo sólido a que agarrarnos. Somos responsables del guión de la propia existencia y no podemos permitirnos vivir la vida de segunda mano ni vivirla sin fundamento. Es preciso aprender a reaccionar a tiempo y reconducir la vida buscando aquellos fundamentos que den cuenta de lo que somos y hacemos.

También Francisco, en su juventud, creyó poder fundamentar su vida en luchar por unos ideales de liberación, hacerse famoso, en pasarlos bien, en sueños de grandeza. Algo, (la cárcel, una larga enfermedad...) le hizo experimentar que no iba por el buen camino. Que todo aquello no es que fueran cosas malas, es que no fundamentan. Un día, en sueños Francisco escuchó: “¿quién te puede ayudar más? ¿El Señor o el siervo?” (2Cel 6).; pero lo que los biógrafos llaman “un sueño”, en realidad era una crisis de Francisco. Estaba queriendo fundamentar su vida en algo y se encontró con el regalo de “alguien” y ahí comenzó el vuelco y con ello Francisco dio con el corazón de su proyecto, dio con el “amigo de su vida”, con Él, que fundamenta la vida y la afianza.

0 comentarios :

Publicar un comentario