viernes, 12 de mayo de 2017

En la paz del silencio

Este es el título de nuestra última publicación editorial. Se trata de una serie de poemas  en homenaje a santa Clara escritos por Carmina Moreno, poetisa granadina, licenciada en Filosofía y Letras, Geografía e Historia y doctora en Historia, a petición de las Hermanas Clarisas de Santa Isabel la Real (Granada) con motivo de la celebración del VIII Centenario del nacimiento de la II Orden.
El libro, como nos cuentan las hermanas en su presentación, es fruto de un “misterioso” encuentro acaecido en el silencio de un monasterio de clausura. 
A este monasterio se acercaba Carmina Moreno con frecuencia para visitar a las hermanas, compartiendo con ellas sus inquietudes personales y literarias. 
Cuando Carmina, a través del encuentro y la lectura, se acercó aún más a la vida, escritos y carisma de Clara, quiso la Providencia que de ese encuentro brotara la poesía.
Ese claustro nuestro tan querido
que representa tantos mundos sin explorar.
O, tal vez, el mismo desierto.
Mis ojos se clavan hoy en mí
formulándome una pregunta, ¿quién eres?
Y entonces siento la impreriosa necesidad de saber.
Lo sé, Clara,
mujer bella, porque siguiéndote a ti,
hasta el profundo mar del corazón
he descubierto tu secreto.
(...) hoy sé que abriendo mis sentidos al silencio
se encuentra la paz, y que en tan honda paz,
brota el verso como el amor. 

En sus quince poemas, Carmina nos invita a contemplar lo que ella ha contemplado y a descubrir lo que ella ha descubierto en Clara. Quince poemas que son como espigas recogidas en el campo del alma de Clara, espigas doradas por la luz del Espíritu que todo lo sondea. cada uno de ellos, al ir desgranando sus versos, nos revela algo de la historia de esta gran santa. Y nos hace exclamar:
¿Cómo seria tu mirada, Clara...
Cómo tu voz...
Cómo tus manos...? 
¡Qué diera yo por verte, hermana,
engalanada de amor y transformada!
La calidad artística y la profundidad espiritual de los poemas son evidentes. Carmina ha sabido expresar en ellos, con maestría ya reconocida, su experiencia como poetisa juntamente con una contemplación del carisma de Clara que sorprende. De ahí que el verso sea libre. Su estructura no obedece a las obligaciones de la rima ni al álgebra de las sílabas, sino a la prosa poética.

Completa este homenaje el excelente trabajo realizado por Paolo Remorini, que ha traducido los poemas al italiano, el idioma de santa Clara.
Los poemas en castellano van acompañados de alguna imágenes a color.

Que la lectura de estos poemas sea un motivo para avivar en nuestro interior el encuentro con Clara. Así seguirá siendo en este desorientado siglo XXI un rayo de la única luz de Cristo, en quien se encuentra la verdadera paz del silencio.

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